
Promigas de Colombia espera una expansión de su terminal de importación de gas natural licuado (GNL) de Cartagena para brindar «apoyo estratégico» al suministro de energía del país en medio de pronósticos de una inminente sequía de El Niño.
En su última presentación de resultados trimestrales, la compañía dijo que estaba avanzando con los planes para ampliar la capacidad de regasificación en la instalación en la costa caribeña de Colombia.
“Durante el primer trimestre de 2023 se realizó un estudio de mercado, en el que diferentes stakeholders confirmaron su interés en capacidad adicional de regasificación de GNL”, dijo la firma.
A fines de 2021, Promigas anunció el inicio de estudios técnicos para aumentar la tasa de vaporización máxima de la planta en 200Mpc/d (millones de pies cúbicos por día) dentro de cuatro años, como parte de esfuerzos más amplios para satisfacer la creciente demanda interna de gas.
La empresa con sede en Barranquilla tiene una participación accionaria del 51% en el consorcio SPEC que opera la terminal de Cartagena, y el resto está en manos de la empresa holandesa de almacenamiento en tanques Royal Vopak.
Terminada en 2016 a un costo de US$427mn, la planta Cartagena LNG actualmente cuenta con una unidad de regasificación de almacenamiento flotante (FSRU) de 170.000m3 con una capacidad de regasificación de 400Mpc/d.
Está conectado a la red nacional de gas a través de un gasoducto de 9,2 km. SPEC también tiene contratos a largo plazo para suministrar tres centrales eléctricas locales a gas. Tebsa, Termocandelaria y Prime Energía.
Los planes de expansión de Cartagena LNG coinciden con un proceso de licitación relanzado para una nueva instalación de importación de GNL en la costa pacífica de Colombia.
Los posibles desarrolladores tienen hasta el 6 de julio para presentar ofertas técnicas y económicas por el proyecto, que incluye una planta de regasificación de GNL de 170.000m3 y un ducto de 120km que transportaría hasta 400Mpc/da Yumbo, en las afueras del norte de Cali.
Los esfuerzos para aumentar las importaciones de GNL se producen cuando los meteorólogos predicen el inicio de un período seco de El Niño en la segunda mitad del año, un evento que podría reducir severamente la disponibilidad de energía hidroeléctrica.
La hidroelectricidad representa más de dos tercios de la capacidad de energía instalada de Colombia y en tiempos de sequía el país depende de plantas termoeléctricas de respaldo alimentadas por gas, carbón o combustibles líquidos para evitar la escasez.
«[LNG] es un activo de apoyo estratégico que brinda confiabilidad y firmeza al sistema de generación eléctrica de Colombia, especialmente en los momentos más críticos [such as] durante el fenómeno de El Niño», dijo Promigas en la presentación.
La empresa no ha revelado una inversión proyectada para la expansión, pero se espera que la primera etapa -que contempla un aumento de capacidad de 50 millones de pies cúbicos- requiera más de US$50mn.
Promigas manifestó que el volumen de GNL recibido en su terminal de Cartagena llegó a 41.890m3 en el primer trimestre, frente a los 20.520m3 del año anterior.
Las entregas de gas desde la instalación aumentaron a 254 millones de pies cúbicos frente a los 21 millones de pies cúbicos del primer trimestre del año pasado.